Estás en el comedor de mi casa. Si quieres ir al living y revisar la biblioteca abre esta puerta. Si quieres salir a la vereda puedes pasar por el patio, o si lo prefieres, pasa por la sala de juegos. También puedes echar un vistazo al balcón, huzmear detrás de la biblioteca o visitar a mi vecino.
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PENSAMIENTO OCCIDENTAL (material para la reflexión)
“Pues el poder creativo en el semen del varón tiende a producir algo como él mismo, perfecto en la masculinidad; mas la procreación de una hembra es el resultado, sea de la debilidad del poder activo, de algo inapropiado del material, o de algún cambio efectuado por influencias externas, como por ejemplo el viento del sur, que es húmedo.”
Aristóteles (S IV aC)
“Que las mujeres se callen en las asambleas, como se hace en todas las iglesias de los santos. No les está permitido tomar la palabra; que sean más bien obedientes, tal como lo dice la misma ley. Si quieren instruirse en algún punto, que consulten en casa a su propio marido. Pero no conviene que una mujer hable en la asamblea. ¿Acaso salió de ustedes la palabra de Dios?, ¿acaso les llegó a ustedes solas? Si alguno cree ser profeta u hombre espiritual, reconozca que lo que les escribo es un mandato del Señor. Si no lo reconoce, tampoco Dios lo reconoce a él."
(Carta de San Pablo a los Corintios - 1Co 14; 34-38) (S I dC)
“El matrimonio burgués es en realidad, la comunidad de las esposas. A lo sumo, se podría acusar a los comunistas de querer sustituir una comunidad de las mujeres hipócritamente disimulada, por una comunidad franca y oficial.” Carlos Marx - Federico Engels (Manifiesto del Partido Comunista) (1848)
“¡Es extraño, Zaratustra conoce poco a las mujeres, y, sin embargo, tiene razón sobre ellas! ¿Ocurre esto acaso porque para la mujer nada es imposible?
¡Y ahora toma, en agradecimiento, una pequeña verdad! ¡Yo soy bastante vieja para ella!Envuélvela bien y tápale la boca: de lo contrario grita a voz en cuello esta pequeña verdad.”
“Dame, mujer, tu pequeña verdad!”, dije yo. Y así habló la viejecilla:“¿Vas con mujeres? ¡No olvides el látigo!”
Así habló Zaratustra. Friedich Nietzsche - “De viejecillas y de jovencillas” - Así Habló Zaratustra (~1880)
“En la vanidad que a la mujer inspira su físico participa aún la acción de la envidia del pene, pues la mujer estima tanto más sus atractivos cuanto que los considera como una compensación posterior de su inferioridad sexual original. Al pudor, en el que se ve una cualidad «par excellence» femenina, pero que es algo mucho más convencional de lo que se cree, le adscribimos la intención primaria de encubrir la defectuosidad de los genitales.
[...] Se cree que las mujeres no han contribuido sino muy poco, a los descubrimientos e inventos de la historia de la civilización pero quizá sí han descubierto, por lo menos, una técnica: la de tejer e hilar. Si así ha sido, en efecto, podríamos indicar el motivo inconsciente de tal rendimiento. La Naturaleza misma habría suministrado a la mujer el modelo para tal imitación, haciendo que al alcanzar la sujeto la madurez sexual crezca la vegetación pilosa que oculta sus genitales. El paso inmediato habría consistido en adherir unas a otras aquellas hebras que salían aisladas de la piel. Claro está que si juzgáis fantástica esta idea y suponéis una idea fija mía la influencia de la falta de pene en la conformación de la feminidad, nada podré aducir en mi defensa.
[…]Esto es todo lo que tenía que deciros sobre la feminidad. Es, desde luego, incompleto y fragmentario, y no siempre grato. Ahora bien: no debéis olvidar que sólo hemos descrito a la mujer en cuanto su ser es determinado por su función sexual. Esta influencia llega, desde luego, muy lejos, pero es preciso tener en cuenta que la mujer integra también lo generalmente humano. Si queréis saber más sobre la feminidad, podéis consultar a vuestra propia experiencia de la vida, o preguntar a los poetas, o esperar a que la ciencia pueda procuraros informes más profundos y más coherentes”. Sigmund Freud (1932) Lección XXXIII - La Femineidad (Nuevas lecciones introductorias al psicoanálisis) (las negritas son mías)
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